
Mediante un desplegado publicado en varios medios de circulación nacional, Grupo Televisa acusó al reportero de la revista Proceso, Jenaro Villamil y a la periodista Carmen Aristegui de actuar por consigna y de hacer de la diatriba contra esa empresa televisiva su modus vivendi.
Lo anterior, luego de que el pasado lunes 22 de junio Aristegui dedicó un amplio segmento de Noticias MVS, el espacio informativo que conduce cada mañana, al libro Si yo fuera presidente. El reality show de Peña Nieto, en el que Jenaro Villamil hace públicos detalles del millonario contrato que por concepto de venta de notas, entrevistas y asesorías tienen el gobernador del Estado de México y también aspirante presidencial, Enrique Peña Nieto, y la televisora, el cual entre 2005 y 2006 habría ascendido a 746 millones de pesos.
Sin venir a cuenta y sin ser parte del tema en discusión, Televisa pone sobre la mesa el tema de la salida de Carmen Aristegui de W Radio, su emisora filial. Exhibiendo un lamentable mal gusto, y en un acto que intenta exhibir a la comunicadora, el consorcio hace público en su desplegado que la conductora percibía 3.6 millones de pesos anuales y señala que su espacio generó pérdidas a la empresa, entre 2004 y 2007, por 9.2 millones de pesos, lo cual en todo caso exhibe la incapacidad de la empresa y la ineptitud de su equipo de ventas para comercializar el espacio noticioso de mayor audiencia en la radio matutina después de Monitor, de José Gutiérrez Vivo.
Las razones de la salida de Aristegui de la W, asegura ahora Televisa en su descalificación, fueron su baja rentabilidad, su poca disposición para trabajar en equipo y ofrecer información plural y no una supuesta conspiración de intereses eclesiásticos-empresariales-políticos obsesionados con “silenciar su voz”, como ella y sus allegados han sostenido.
De regreso a la parte importante de su alegato, la televisora rechaza que la profusa cobertura noticiosa de las actividades de Enrique Peña Nieto sea atípica o carezca de justificación periodística, como se viene asegurando. Por el contrario, afirma, dado que el Estado de México es la entidad con mayor población del país, la cobertura que se hace de esa entidad va en proporción a la audiencia interesada, de modo que los criterios periodísticos habrían sido reducidos a un asunto meramente demográfico.
Sin embargo, ni siquiera ese principio arbitrario explicaría por qué la única figura mexiquense que merece el seguimiento informativo es el gobernador, en detrimento del trabajo que se hace en municipios de alta densidad poblacional o bien el Congreso local.
Visceral, Televisa entiende que el espacio que Carmen decidió dedicar a Villamil para hablar sobre su libro, sólo puede entenderse como el pago por las veces que el reportero de Proceso —a quien acusa a éste de hacer la calumnia un oficio— llevó a las páginas de esa revista el tema de la salida de Aristegui de W Radio.
Habla de manipulación interesada, pero altera imágenes para castigar a quien considera sus enemigos. Habla de verdadero acceso a la información plural, pero sus noticieros omitieron cualquier mención de las recientes declaraciones del expresidente Miguel de la Madrid en las que hace serias acusaciones por corrupción y narcotráfico contra los hermanos Raúl y Carlos Salinas de Gortari.
Niega dar trato preferencial a Peña Nieto pero ayer mismo, en Toluca, se realizó la premiación del casi inadvertido certamen "Mexicanas, Mujeres de Valor", la cual estuvo presidida, faltaba más, por el gobernador mexiquense.


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