Mujeres-niñas hechas en Japón

Las muñecas inflables dejaron de ser un tabú hace tiempo; la gente se ha habituado a las sex shop y en consecuencia los juguetes de este tipo han dejado de ser vistos con ese añejo morbo. En Japón, sin embargo, Orient Industry ha empezado a comercializar sus dutch wives una especie de replicas femeninas de látex y silicona que, basadas en la estética hentai, pueden llegar a costar hasta 6 mil euros dado su atractivo. Según una nota de El Mundo, estos juguetes sexuales, se caracterizan por su tacto casi humano, al igual que sus rasgos, basados en personas de carne y hueso. Su esqueleto, similar al de una mujer real, es de metal e incluso el cabello es natural. En su catálogo on line, sus muñecas Meg, Rei, Mika o Alice, de aspecto aniñado, se presentan ante sus posibles compradores vestidas con lencería. De que llama la atención… llama la atención.